Cortacésped no, gracias

Mucho se está comentando acerca de la introducción de los nuevos motores V6 Turbo de cara a la temporada 2014 de Fórmula 1. Supuestamente este cambio traerá de la mano unas ‘unidades de potencia’ más ecológicas y eficientes. No obstante, todo el mundo sabe que lo que se busca es una inyección de dinero por medio de la proyección de una imagen verde.

Y es que en estos tiempos en los que vivimos todo se basa en lo mismo; que las empresas organizadoras y promotores ganen la pasta que den los patrocinadores -interesados en una F1 verde-, y los aficionados que carguen con ello, les guste o no. Los puristas del automovilismo, entre los que me incluyo, estamos totalmente en contra de este cambio en el reglamento, que traerá de consigo más gasto debido al desarrollo continuo al que van a ser expuestos los nuevos V6.

Cuando un servidor llega al Circuit de Catalunya a las 8.30 de la mañana de un Sábado dispuesto a asistir a la penúltima jornada de test de pretemporada, el rugir de los motores V8 en directo, desde la misma autopista -los cuáles no oía desde hacía exactamente un año-, resultan en una increíble sensación de éxtasis y vértigo al mismo tiempo. Por supuesto, conforme te acercas al circuito la música va subiendo de volumen, y entonces es cuando ves el primer coche llegando a la curva Seat, bajando a tercera, los gases de los escapes explotando y el monoplaza virando hacia el vértice. Algo que nunca sentirás por televisión.

¿Qué decir del ensordecedor  y enérgico rugido de los V8 al pasar por la recta de meta, a penas a unos metros de los espectadores? ¿Por qué cambiar lo que ya funciona? El sonido de los motores es parte de la esencia de la Fórmula 1, es uno de los principales motivos por los que el aficionado va al circuito, es lo que más impresiona la primera vez, y lo que te sigue haciendo palpitar el corazón año tras año cuando viajas al Circuit para ver los nuevos coches.

El punto cúspide es la salida del Gran Premio, cuando los 24 bólidos hacen retumbar al graderío, luchando y dándolo todo por adelantar posiciones mientras los aficionados disfrutan de sus ídolos, o simplemente del espectáculo.

Por eso no queremos que los intereses de la FIA, FOM, CVC y demás empresas asociadas se interpongan entre los nuestros, los de los aficionados. Porque somos la razón por la que existe la Fórmula 1, porque es nuestra pasión y nuestra droga, no nos gustaría ver a los motores sonando como cortacéspedes, gracias.

Anuncios

Un pensamiento en “Cortacésped no, gracias”

  1. Lo triste es que no somos los aficionados el principal interés de este negocio. Incluso uno de los requisitos a la hora de fabricar un coche es que tenga espacios suficientes para alojar distintos vinilos publicitarios. Importa la inversión que multinacionales como UBS, Santander, Etihad… hacen año tras año. Si además los beneficios para estos devoradores capitalistas se quedan “con emisiones limpias” mejor que mejor. Saludos de @bandera_cuadros

    Me gusta

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s